Pequeñas decisiones de encuadre, luz y presentación pueden mejorar mucho los resultados antes de generar.
Haz que la silueta sea claramente reconocible
Tanto si fotografías la prenda en plano, en percha o sobre maniquí, su silueta debe distinguirse con facilidad. Alisa las arrugas pronunciadas, evita pliegues que tapen detalles de patronaje o confección y deja suficiente margen alrededor del artículo. Un archivo de entrada limpio reduce la ambigüedad y permite a la IA conservar fielmente las líneas de corte originales.
Trata el color como un atributo fundamental del producto
El color suele ser lo primero que capta la atención del comprador, por lo que exige un estricto control de iluminación. Fotografía bajo una luz estable y neutra, prescindiendo de filtros que alteren los blancos, negros o tejidos saturados. Si la prenda tiene un acabado o brillo singular, añade una imagen de detalle nítida en lugar de confiar únicamente en descripciones escritas.
Crea una lista de comprobación de calidad sencilla
Antes de publicar, compara la imagen generada con la foto original del producto: escote, cierres, largo de mangas, posición de estampados y proporciones corporales deben resultar totalmente naturales. Una lista de comprobación breve agiliza la revisión del equipo y unifica el criterio para decidir si conviene regenerar o dar por buena la imagen.